24 mayo 2014

Las nuevas tarifas de electricidad


Las nuevas tarifas, junto con el cambio en la forma de facturar -las lecturas son bimestrales, pero la facturación mensual-, han creado confusión. "Pedimos a las administraciones que vigilen que la información que le llega al ciudadano sea clara y detallada. Debe saber qué paga y para qué", declara a Magazine Soledad Becerril. 

La Defensora del Pueblo ha abierto una investigación para saber qué medidas se están tomando para solucionar la falta de claridad: "Algunas compañías detallan el destino del pago incluyendo impuestos y otros recargos ajenos a la producción, el suministro y el consumo.

Otras se limitan a facturar el servicio prestado. Sería deseable que los recibos tuviesen datos sobre las fuentes energéticas y su impacto, así como el desglose del resto de conceptos", asegura. Repasamos los conceptos que debe conocer para descifrar el jeroglífico de la factura.

Hasta finales de año y bajo este concepto figuran las cantidades de los recargos que estamos obligados a pagar porque las compañías eléctricas han conseguido que varias sentencias judiciales obliguen al Estado a revisar las tarifas de acceso. En octubre de 2011 y marzo de 2012 el Gobierno fijó unas tarifas que fueron modificadas y, como consecuencia, desde agosto y hasta diciembre las facturas nos llegan con este recargo. La OCU calcula que la cantidad será de una media de 50 euros a repartir entre dichos meses.

Para calcular el impuesto de electricidad se suman los conceptos de potencia, consumo y ajustes de precios; el resultado se multiplica por la cantidad fija de 1,05113 y se aplica el 4,864%.

El precio de la potencia contratada se obtiene multiplicando la potencia por los días de facturación y por el precio diario de dicha potencia, que está estipulado en un número del BOE que debe figurar en la factura. En función de los electrodomésticos que tengamos, y de la utilización que hagamos de ellos, debemos contratar una potencia mayor o menor. Para calcularla, las empresas eléctricas tienen simuladores del gasto de cada electrodoméstico. 

Si el resultado es superior a la potencia contratada, conviene cambiarla porque supondrá un gran ahorro. A grandes rasgos, 3,3 kW de potencia serían suficientes para una vivienda con los electrodomésticos habituales, mientras que 5,5 kW serían necesarios si se tiene aire acondicionado o bomba de calor.

El precio del alquiler se multiplica por un mes, que es el periodo de facturación.

Concepto variable que depende de la energía que hemos utilizado durante el periodo de facturación. Se calcula multiplicando los kWh consumidos por el precio del kWh. Si se trata de una factura con lectura estimada, se puede verificar si es correcta acudiendo a la factura del año anterior en ese mismo periodo. Si se trata de una factura con consumo real lo primero que debemos hacer es comprobar que se deducen los kWh que ya cobró la compañía en la factura estimada anterior.

Se suma todo el IVA y se añade el porcentaje correspondiente. En septiembre pasó del 18% al 21%.

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